jueves, 28 de febrero de 2013

Olor a tierra mojada.

Tierra, hierba y piedras mojadas. Olor a humedad impregnando el aire. Huesos calados y ganas de quedarse durante horas bajo la lluvia. Dejar que se resbalen las gotas de agua por el rostro y que el pelo se empape mientras que, con los brazos extendidos, das vueltas sobre ti mismo. 
Charcos y barro distribuidos por el césped de forma irregular. Los charcos reflejando el cielo gris de aquella tarde, el barro, con huellas marcadas, contaba la historia de los que estuvieron allí.



Patty. 

2 comentarios:

  1. Acabo de llegar aquí de rebote. Me ha gustado la entrada, buena pieza. Lo único, si quieres mi opinión, lo que va después de las fotos le quita bastante encanto.

    Saludos.

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    1. ¡Muchas gracias por tu comentario! Toda crítica es buena, lo tendré en cuenta para los siguientes posteos :)

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