lunes, 22 de diciembre de 2014

Cara a cara.

Tengo un bloqueo que no me deja salir
unas ganas sostenidas en mis dedos
de bajar el picaporte,
de quitar el seguro
y de abrir la puerta en marcha.
Tengo ganas de volar muy alto
y aprenderme las formas que tienen los tejados
que rodean al tuyo,
de llevar el desayuno a los balcones
de las señoras que sacuden las alfombras
a las nueve de la mañana.
Tengo ganas de posarme
en los autobuses sin mirar el número
que me trasladen lejos o cerca,
pero que el destino sea siempre sorpresa.
Ahora tengo ganas de shushi o cerveza fría
para acompañar a esta tarde sin planes,
o a esta cita
tan descarada,
este cara a cara
entre una hoja en blanco
y yo.


Patty.


sábado, 13 de diciembre de 2014

Sentidos.

Puede que seas plaza o verbena.
El pan recién hecho,
los días sin madrugar ni atascos.
Puede que seas el día de mi cumpleaños,
el globo que ansiaba de pequeña,
incluso, las playas de Ibiza.
Que seas el viaje interminable:
mi crucero por tu boca,
mi tren por tu espalda,
y mi avión por tus costados.
Puede que seas eso y mucho más,
pero ahora que me has dicho adiós
ya no tengo ni gusto,
ni olfato,
ni oído,
ni siquiera vista y manos con las que tocar 
el espacio que dejar al irte.























Patty.

martes, 25 de noviembre de 2014

Tienes.

Tienes la facilidad de colocar tu sonrisa en mi boca.
De construir calles y plazas en medio de un bosque
donde poder vivir con el aire puro de tu respiración.

Tienes esa manía de cruzar en rojo y ponerte nervioso
cuando me acerco al borde del andén.
Y esa manía de estudiar mientras duermo
para luego venir a mi lado y susurrarme al oído.
¿Sabes? No sé si fue la buena suerte, el destino o el azar,
pero septiembre se ha convertido en mi mes preferido.

Tienes la soltura de amontonar papeles indescifrables por mi mesa,
de llenar mi silla con tu ropa, y siendo sincera,
es donde mejor puede estar.
Creo que me estoy enamorando, y te mentiría si te dijese que 
no quiero un piso con muebles heredados y tuppers en la nevera.
Quién no querría despertarse a tu lado y ver esa sonrisa que
calienta más que el Sol y vuela más que el metro de Madrid en hora punta.

A tu lado el fin del mundo se queda pequeño como destino,
y son muchas las mañanas que te sacaría de Ciudad Universitaria y te llevaría a Ópera.
Son muchas las tardes que compartiría flexo y café. ¿Y las noches? 
Las noches, todas contigo.


    Patty.

viernes, 10 de octubre de 2014

Venecia.

A veces es calma y otras resaca,
la suavidad de sus manos,
la prisa del impaciente que deja olvidos sin notas
y el paraguas en casa los días de lluvia.
Yo mientras, sin soñar con ojos cerrados,
planeo trepar por su cuerpo
y hacer de su corazón mi hoguera.

Es su aire desenfadado el que para el mundo, lo coge,
y lo tira para ver si encesta en el cajón de mi mesilla.
Son sus veinte minutos más de cama
siéndome infiel con las sábanas,
los besos en el hombro,
el roce de nuestras frentes...

Y a las doce de la mañana hacemos Carnaval,
entre esas cuatro paredes viajamos a Venecia.

lunes, 28 de julio de 2014

Fue.

Nadie dijo que fuese fácil preparar la maleta y asumir un viaje en el que todo es posible.
Hay que estar preparados para los olvidos, ser capaces de solucionar y superar los baches del camino.
Tú, con tu tranquilidad y paz llenando los rincones.
Yo, con el impulso preparado para salir corriendo tras el pistoletazo de salida.
Fue revivir la experiencia de un campamento de verano, esos que tanto anhelas a los veinte y que recuerdas con una sonrisa siempre. 
Fueron las mañanas de playa y piscina, las ciencias experimentales en la cocina, las tardes de paseo y helado, los partidos de voleibol, el Tour de Francia, los baños nocturnos, el diseño de proyectos conjuntos, las escapadas y cenas escuchando el mar.
Fue dormirnos y despertarnos entrelazando brazos y piernas. Besayunarnos todos los días con tu famoso "No quiero ir a la escuela" de alarma, aún sabiendo que no, no había "cole ni deberes" para ninguno de los dos.
Fueron las bromas en otro escenario, con una luz que está presente en mi cabeza durante todo el año. Esa que revitaliza a cualquiera, la del Sol en verano.
Fue amor, mucho amor, tanto que la palabra infinito se nos queda pequeña. Aprender el uno del otro, fotografiar mentalmente momentos mágicos y quedarnos con los pequeños detalles.

Fue felicidad constante viviendo nuestras primeras vacaciones, fue seguir creciendo juntos, conocernos y aprendernos.


Love, Patty.

jueves, 15 de mayo de 2014

Línea 9

Móvil en mano en la línea 9, miro a mi alrededor y todos estamos igual de abstraídos en nuestras cosas.
Gente sosteniendo libros y carpetas, auriculares a todo volumen que nos susurran al resto del vagón, y bolsas de oficinistas con el olor característico del tupper de la comida.
Dicho así es lo menos poético del mundo, nadie se emociona al leer esto, pero esta es la línea que me lleva a ti. Es la línea en la que según se aproxima mi parada los nervios me recuerdan que, pese a estar descansando en este asiento, están presentes y se activan en forma de hormiguitas.
La línea de las preguntas, ¿Llevo el pelo bien?, ¿Cuántas paradas quedan? y ¿ Por qué no para de mirarme ese hombre que podría ser mi padre? Pero este es mi camino, el que hago encantada porque se que al otro lado alguien me espera y comienza lo mejor del día.


Patty.


domingo, 27 de abril de 2014

Fuimos

Fuimos todos esos buenos días,
esa esperanza apuntando al centro
y al final se desvió de la diana, ni la rozó,
esa misma que algunos sábados compartimos con amigos.

Fuimos ciudad y mar,
aire contaminado y brisa bañada en yodo.
Todas esas idas y venidas,
billetes de tren y litros de gasolina quemándose sin control.
Y hoy sin saber por qué, me acuerdo de ti.

Fuimos esos intentos fallidos, ese botón de reiniciar.
Fuimos esos "para siempre" convertidos en "nada",
en un saldremos ilesos después de la caída de nuestra vida.

Ya ves, nunca falla, también fuimos música
y fuimos domingos de skype.
Si haces esa combinación sale nuestra fórmula,
aunque no nos diese cuatro.

Fuimos ese amor tornado en búsqueda del culpable,
en esquivos de calles, caminos y plazas.
Desconociendo ciudades en las que no nos perderíamos más de la mano.
Fuimos "cosas de la vida" y kamikazes buscando la felicidad.
















Patty.



domingo, 23 de marzo de 2014

Día a día.


Es como comprometerse sin documentos,
hacer promesas que no sabemos si podremos cumplir algún día.
Es el estar tumbados frente con frente, con nuestras manos sosteniéndonos las mejillas,
con nuestros dedos siendo los traductores de las sonrisas tímidas que,
en un promedio de tres segundos, se posan sin vergüenza en nuestros labios.
Y en esa habitación soñamos con los ojos abiertos un domingo mejor,
planificando nuestro futuro incierto, viéndonos juntos en cualquier piso de Madrid
compartiendo baños de espuma, películas y manta, o yo que sé, las tostadas del desayuno.
Así pasamos los días, creciendo y aprendiendo a querer bien lo que se quiere, a desear lo que se desea y temiendo juntos eso que no queremos que pase y del que tantas canciones de desamor hablan.

Pero mirándome a los ojos me diste la respuesta final:
"Las crisis surgen cuando estás dando todo y piensas en cosas serias,
y no sabes si dar un paso al frente o treinta hacia atrás.
Son el reflejo del miedo a un paso importante."

Y al final me doy cuenta de que nada de eso importa, lo que importa es el ahora.
El estar escribiendo, con tu sudadera roja puesta, sobre nosotros a las doce de la noche
sabiendo que mañana toca madrugar.
El saber que si el amor es ciego, yo soy la primera kamikaze que dará los pasos sin mirar,
porque si nos desviamos del camino nos encontraremos rápido.
Ya no volveremos a tener desiertos por habitaciones,
ahora son lugares donde podemos soñar e improvisar cara a cara ¿qué vistas tendrá nuestro piso?
o ¿quién va a recoger a quién a la facultad?





Patty.



lunes, 24 de febrero de 2014

Family ✽ ❃ ❋

En las buenas y en las malas más si cabe. La familia es algo tan general y con tanto detalle que cuesta hasta hacer un orden (yo aún no se lo encuentro). Puedo decir que es la relación más importante en mi vida, el telón de caos dispuesto en sentimientos contradictorios pero con un mismo fondo, el amor.
Es hasta la convivencia "obligada" (sin serlo) desde el día en que nací.
Es ese beso de buenos días y buenas noches que aún con mis casi veinte años sigo teniendo.
Es el hacer el tonto hasta límites insospechados con mis hermanos y ocupar un rol, a mí me ha tocado el de hermana mediana en esta familia de cinco que, como bien dijo mi padre un día, cuenta con una estrella que brilla más que el Sol y es nuestra suerte.
Parece mentira que a veces tengan que haber llamadas de atención para que el detalle de un beso de buenas noches o la hora de la cena se conviertan en tu vida, en algo por lo que estar agradecido eternamente aunque al levantarte día tras día ni pienses en ello o lo llames rutina.
A mí los "no hay solución" y los "no se puede hacer nada" me son insípidos y los aparto como hacía de pequeña con las verduras. Soy de una familia que demuestra día a día que el significado de esas frases no existe y tampoco son los padres, porque ellos son el mayor ejemplo de superación que tengo y tendré siempre. No somos de tirar la toalla así como así, somos más bien de volcarnos en todo lo que hacemos.
A día de hoy tenemos otra oportunidad para demostrar todo lo que valemos, todo lo que nos queda por vivir juntos y la fuerza que tenemos estando unidos, que es incalculable y siempre nos sorprende con más como si se tratase de un número de magia.

Patty.



domingo, 9 de febrero de 2014

♥∞


Y llegas tú y me desajustas los engranajes,
revuelves mis sentimientos e indagas hasta llegar al fondo de la cuestión, si es que la hay.
Lo único que sé es que una mañana me desperté con tréboles en el estómago,
que no mariposas, porque siempre vuelan y podrían irse de un momento a otro,
pero los tréboles se adhieren echando raíces entre los repliegues de este órgano
que lleva ya muchos intentos de reparación.
Y así hasta hoy, que he empezado a vivir en primaveras en vez de en días.




Patty.



miércoles, 22 de enero de 2014

As de corazones.

Vista desde un plano superior, ahora nada es lo que parece y todos los detalles cuentan historias.
Ese bar desconocido para mí pasa a ser el mejor escenario donde tú eres el protagonista.
Las conversaciones de las distintas mesas ponen la banda sonora que envuelve este momento.
Y el tiempo... ¿Qué es el tiempo a tu lado? parece que se ríe de nosotros mientras juega, invisible, con las manecillas de mi reloj.
Si es que te miro y sé que eres una persona de esas que calan hasta los huesos, que me salpicas con alegrías y con tus "déjalo todo y vente conmigo", que siento el frío en el cuerpo cuando te vas, y mi pelo mojado se queja al ser sacudido por el viento helado que dejas al irte.
Que todos sabemos lo que es jugar al "hoy aparezco y de la noche a la mañana te cambio la vida", pero joder, qué bien se te da este juego.

Patty.

domingo, 12 de enero de 2014

It is said...


Se comenta que vas sin pestañas por la vida,que cierras las ventanas y puertas que tienes delante,porque la corriente ya la pones tú.

Patty.