martes, 28 de abril de 2015

Caos.

Hay veces que el desorden me produce cierta estabilidad, como si los objetos se tornasen en libros o fotos con trasfondo. Por eso, los lapiceros y carboncillos me gritan desesperados que los coja o que los guarde, pero que el collar del fin de semana que está junto a ellos les incomoda. No te voy a mentir, esto es el caos "objetizado", y llega a ser desafiante...
Preferiría que no hubieses recogido tus hojas de Cálculo II porque mis apuntes de Aprendizaje y Desarrollo Infantil I ahora están solos. Hubiese sido bonito, por un momento, juntar ingeniería y magisterio en una misma mesa y esperar a ver qué pasa.

Ya me estoy imaginando a las números repartiendo sonrisas.


Patty.

No hay comentarios:

Publicar un comentario